Ser obeso y estar excedido de peso no es exactamente lo mismo. Una persona obesa tiene una gran cantidad de grasa corporal demás, no simplemente unos pocos kilos. Las personas obesas están muy excedidas de peso y corren el riesgo de tener graves problemas de salud.
La obesidad es una enfermedad crónica conocida desde tiempos inmemoriables, la que a su vez es un factor de riesgo de múltiples dolencias como la enfermedad cardiovascular, hipertensión arterial, diabetes, colelitiasis y osteoartritis, entre otras. Aunque la presencia de obesidad se ha asociado tradicionalmente a poblaciones de altos ingresos y a menudo ha sido llamada "enfermedad de los ricos", su prevalencia ha ido progresivamente en aumento en países en desarrollo.
En Chile, en un período menor de 30 años, ha habido una transición desde un ambiente de salud caracterizado por una alta mortalidad infantil acompañada de una alta prevalencia de desnutrición y enfermedades infecciosas a uno caracterizado por una baja mortalidad infantil y una prevalencia relativamente alta de enfermedades crónicas, especialmente obesidad. Aunque la causa de esta alta prevalencia no está esclarecida, es esencial encarar el problema y evitar una mayor alza en este índice. Es interesante notar que el perfil de obesidad en Chile sigue un patrón de país desarrollado, observándose una relación inversa en mujeres entre clase social y prevalencia de obesidad. La seriedad de esta condición resalta cuando extrapolamos los estudios hechos en Santiago a la población total de Chile, lo que resulta en la estimación de que más de dos y medio millones de chilenos mayores de 15 años presentan sobrepeso u obesidad.
El tratamiento de la obesidad ha sido un área frustante para muchos profesionales que lidian con el problema. Existen, literalmente, cientos de dietas en la literatura científica y popular, muchas de las cuales prometen bajas de peso extremadamente rápidas sin necesidad de gran esfuerzo. Sin embargo, el mero número de dietas disponibles indica la falla de ellas como un método de tratamiento de la obesidad.
En Chile, la prevalencia de obesidad en adultos es de 27,3% en mujeres y 19,2% en hombres, y las cifras de obesidad mórbida son de 2,3% en mujeres (8,4% de todas las obesas) y 0,2% en hombres (1% de los obesos). Se ha estimado que los obesos mórbidos tienen una mortalidad hasta 12,5 veces mayor que los no obesos y que las patologías asociadas a esta condición, son la segunda causa de muerte, después del tabaco (Fuente: Minsal).
¿De qué manera la obesidad puede afectar tu salud?
La obesidad es nociva, tanto para el cuerpo como para la mente. No sólo hace que la persona se sienta cansada e incómoda, sino que además puede deteriorar las articulaciones y someter a otras partes del cuerpo a un esfuerzo adicional. Cuando una persona está excedida de peso, le cuesta más seguirles el ritmo a los amigos, hacer deportes o simplemente caminar de un aula a otra en la escuela.
La obesidad también está asociada a problemas respiratorios, como el asma y la apnea nocturna, así como a problemas en las caderas y las articulaciones de las rodillas, que pueden hacer necesaria una cirugía.
La obesidad también puede tener consecuencias más graves. En personas jóvenes, puede provocar enfermedades que antes se consideraban únicamente un problema de los adultos, tales como la hipertensión (presión sanguínea alta), altos niveles de colesterol, enfermedades del hígado y diabetes tipo 2, una enfermedad que implica que el cuerpo tiene dificultades para convertir los alimentos en energía, lo que provoca niveles elevados de azúcar en la sangre. A medida que pasan los años, la gente obesa tiene más probabilidades de desarrollar una enfermedad coronaria, un fallo cardíaco congestivo, problemas de vejiga, y en las mujeres, problemas en el aparato reproductor. La obesidad también puede provocar un derrame cerebral, implicar mayores riesgos de algunos tipos de cáncer, como el de mama o de colon, e incluso causar la muerte.
